Retrato con fondos desenfocados y bokeh natural utilizando separación entre sujeto y fondo.

Cómo conseguir fondos desenfocados y un bokeh más atractivo

Los fondos desenfocados pueden transformar una fotografía sencilla. Ayudan a separar al sujeto, reducen distracciones y pueden dirigir la mirada hacia aquello que realmente importa.

Es un efecto especialmente buscado por quienes empiezan a hacer retratos. Ves una fotografía con una persona perfectamente nítida y luces suaves convertidas en círculos detrás, intentas repetirla y descubres que tu fondo sigue apareciendo demasiado definido.

La reacción habitual es pensar:

“Necesito un objetivo más caro”.

A veces un objetivo luminoso ayuda, pero no es toda la historia.

La apertura es importante, pero también influyen la distancia entre cámara y sujeto, la separación entre sujeto y fondo, la distancia focal, el tamaño del sensor, el encuadre e incluso las características visuales de aquello que tienes detrás.

Antes de comprar otro objetivo, puedes aprender a combinar esos factores con el equipo que ya tienes.

En este artículo aprenderás

  • Qué diferencia existe entre desenfoque y bokeh.
  • Cómo influye la apertura del diafragma.
  • Por qué debes separar al sujeto del fondo.
  • Cómo cambia el resultado al acercarte.
  • Qué papel tiene la distancia focal.
  • Cómo mejorar el bokeh con un objetivo de kit.
  • Qué errores hacen que un fondo desenfocado siga siendo molesto.

Qué son los fondos desenfocados

Un fondo aparece desenfocado cuando queda fuera de la zona que percibimos como suficientemente nítida.

En términos prácticos, estás trabajando con la profundidad de campo.

Una profundidad de campo amplia puede mantener nítidos al sujeto y gran parte del fondo.

Una profundidad de campo reducida hace que una zona más pequeña alrededor del plano de enfoque aparezca nítida mientras otras partes pierden definición.

Aquí entra directamente la apertura.

Como vimos en Apertura del diafragma: cómo controlar la luz y el desenfoque, números f más bajos como f/1.8, f/2.8 o f/4 suelen permitir una profundidad de campo menor que aperturas como f/8 o f/11, manteniendo iguales los demás factores.

Pero abrir el diafragma no es la única forma de conseguir fondos desenfocados.

Y comprender eso puede ahorrarte una compra innecesaria.

Desenfoque y bokeh no son exactamente lo mismo

Estos dos conceptos suelen utilizarse como si fueran sinónimos.

No lo son del todo.

Desenfoque describe el hecho de que determinadas zonas estén fuera de foco.

Bokeh se refiere principalmente a la apariencia o cualidad estética de esas zonas desenfocadas, especialmente cómo se representan puntos luminosos y detalles del fondo.

Puedes tener mucho desenfoque y un bokeh que no te resulte atractivo.

También puedes conseguir un fondo moderadamente desenfocado que tenga una apariencia agradable.

Por eso el objetivo no debería ser simplemente “desenfocar todo”.

También importa qué estás desenfocando.

Cómo influye la apertura en los fondos desenfocados

La apertura es el control más conocido.

Supongamos que haces un retrato con el mismo objetivo, desde la misma posición y manteniendo las distancias.

Una fotografía a f/2.8 generalmente tendrá menos profundidad de campo que una a f/8.

Esto facilita separar visualmente al sujeto.

Pero hay un detalle importante.

Usar siempre la apertura máxima no garantiza la mejor fotografía.

En un retrato muy cercano, una profundidad de campo extremadamente pequeña puede hacer que un ojo esté nítido mientras el otro ya empieza a perder definición.

Por eso necesitas equilibrar desenfoque y nitidez.

El fondo importa.

Pero el sujeto importa más.

Comparación de fondos desenfocados según apertura, distancia del sujeto y distancia focal.

1. Abre el diafragma, pero con intención

La primera técnica es sencilla: utiliza una apertura relativamente amplia cuando quieras reducir la profundidad de campo.

Si tienes un objetivo que llega a f/1.8, puedes experimentar con f/1.8, f/2.2, f/2.8 y f/4.

Si tu objetivo de kit llega solamente a f/3.5 o f/5.6, todavía puedes conseguir desenfoque.

No descartes tu equipo.

La apertura es solamente una de las variables.

De hecho, aprender a explotar las distancias puede producir una diferencia sorprendente incluso con una apertura moderada.

2. Separa al sujeto del fondo

Este es probablemente el consejo más útil del artículo.

Si quieres más desenfoque, aleja al sujeto del fondo.

Imagina un retrato frente a una pared.

Si la persona está prácticamente pegada a la pared, tanto ella como el fondo se encuentran a distancias relativamente parecidas de la cámara.

El fondo puede conservar bastante detalle.

Ahora mueve a la persona varios metros hacia adelante.

Enfoca nuevamente los ojos.

Sin cambiar de cámara ni de objetivo, la pared puede verse mucho más desenfocada.

Es una modificación física de la escena que no cuesta nada.

Un error muy común en retratos

Ves una pared bonita y dices:

“Ponte ahí”.

La persona se coloca directamente contra ella.

Entonces abres el diafragma todo lo posible y esperas un fondo cremoso.

Pero la separación sigue siendo pequeña.

Prueba algo diferente.

Utiliza esa misma pared, pero pide a la persona que avance.

Tú también puedes modificar tu posición para conservar el encuadre.

Muchas veces conseguirás una separación visual considerablemente mejor.

3. Acércate al sujeto

La distancia entre cámara y sujeto también influye.

En general, al enfocar más cerca, la profundidad de campo se reduce para una combinación determinada de otros factores.

Puedes comprobarlo fácilmente.

Coloca una taza sobre una mesa.

Haz una fotografía desde lejos.

Después acércate y vuelve a enfocar la taza.

Observa el fondo.

Probablemente notarás más desenfoque en la segunda imagen.

Esto explica por qué las fotografías cercanas pueden producir fondos muy suaves incluso sin utilizar siempre aperturas extremas.

No confundas acercarte con usar zoom

Puedes llenar más el encuadre de dos maneras:

acercándote físicamente,

o utilizando una focal más larga.

Ambas decisiones modifican la imagen, pero no producen exactamente la misma perspectiva.

Cuando te desplazas físicamente, cambia la relación espacial aparente entre los elementos.

Cuando cambias la focal desde la misma posición, principalmente cambia cuánto del campo de visión incluyes.

Esta diferencia importa mucho en retratos.

4. Prueba una distancia focal más larga

Las focales más largas pueden facilitar una apariencia de fondo más suave, especialmente cuando mantienes un encuadre adecuado y existe suficiente separación entre sujeto y fondo.

Si tienes un objetivo de kit 18–55 mm, haz una prueba.

En lugar de fotografiar el retrato a 18 mm desde muy cerca, prueba alrededor del extremo largo, por ejemplo 55 mm, y aléjate lo necesario para conservar un encuadre parecido.

Después compara.

El fondo puede parecer más comprimido y visualmente menos distractor.

Antes de comprar otro objetivo, vale la pena explorar estas posibilidades. El artículo Lente de kit: cómo aprovecharlo antes de comprar otro objetivo profundizará específicamente en cómo exprimir ese equipo.

Los milímetros no producen bokeh por sí solos

Aquí conviene evitar otra regla demasiado simple.

“Usa más milímetros y tendrás más bokeh”.

No necesariamente.

El resultado depende de una combinación de:

distancia focal,

apertura,

distancia de enfoque,

distancia entre sujeto y fondo,

tamaño del sujeto dentro del encuadre.

Por eso comparar únicamente 35 mm contra 85 mm sin controlar las demás variables puede generar conclusiones engañosas.

Lo mejor es probar con tu propio equipo.

5. Busca un fondo que se vea bien desenfocado

Aquí pasamos de la técnica a la estética.

No todos los fondos producen un bokeh atractivo.

Imagina dos retratos con exactamente el mismo nivel de desenfoque.

En el primero hay una pared uniforme.

En el segundo aparecen pequeñas luces, hojas iluminadas y diferentes distancias entre elementos.

El segundo puede generar una textura visual mucho más interesante.

Antes de fotografiar, mira detrás del sujeto.

Busca:

luces pequeñas,

vegetación,

reflejos,

texturas,

diferencias de profundidad,

zonas de sombra y luz.

El fondo sigue siendo parte de la fotografía aunque esté desenfocado.

Las luces pueden transformar el bokeh

Las pequeñas fuentes luminosas son especialmente visibles fuera de foco.

Luces decorativas, reflejos del sol entre hojas o iluminación urbana nocturna pueden convertirse en formas suaves.

Su apariencia depende de varios factores ópticos, incluida la construcción del objetivo y la apertura utilizada.

Pero no necesitas montar una escena compleja.

Durante la tarde, prueba a colocar a una persona frente a árboles iluminados desde atrás.

Busca pequeños espacios por donde atraviese la luz.

Después enfoca el rostro.

Puedes obtener un fondo mucho más interesante que simplemente fotografiando contra una pared.

6. Controla las distracciones incluso cuando estén desenfocadas

Un error frecuente consiste en pensar que desenfocar un objeto hace que desaparezca.

No siempre.

Un coche rojo desenfocado detrás del rostro sigue siendo una gran mancha roja.

Una señal blanca puede convertirse en una zona luminosa que roba atención.

Un poste puede continuar formando una línea que parece salir de la cabeza.

Antes de disparar, observa el fondo como formas y colores.

Pregunta:

¿hay alguna mancha demasiado brillante?

¿algún color domina?

¿alguna línea cruza al sujeto?

A veces moverte medio metro produce más impacto que cambiar de f/2.8 a f/1.8.

7. Combina distancia, focal y apertura

Esta es la técnica que realmente une todo.

Para conseguir fondos desenfocados más evidentes, piensa en una combinación:

sujeto relativamente cerca de la cámara + fondo bastante alejado del sujeto + apertura adecuada + focal conveniente para el encuadre.

No necesitas llevar cada variable al extremo.

Puedes trabajar con una apertura moderada si las distancias te favorecen.

Esto es especialmente útil para quien todavía utiliza el objetivo de kit.

Un ejemplo con un 18–55 mm

Supongamos que tienes una cámara con un objetivo 18–55 mm f/3.5–5.6.

Quieres hacer un retrato.

Una configuración poco favorable podría ser:

18 mm,

persona lejos de la cámara,

persona pegada a una pared,

muchos elementos detrás.

El resultado probablemente tendrá bastante información reconocible en el fondo.

Ahora cambia la estrategia.

Utiliza el extremo cercano a 55 mm.

Separa a la persona de la pared o del fondo.

Aléjate tú para conseguir el encuadre deseado.

Utiliza la apertura máxima disponible en esa focal.

Enfoca cuidadosamente los ojos.

La diferencia puede ser mucho mayor de lo que esperabas sin cambiar de objetivo.

¿Necesitas un objetivo f/1.8?

No para empezar.

Un objetivo luminoso puede facilitar una profundidad de campo reducida y además dejar entrar más luz.

Pero primero descubre si realmente necesitas esas características.

Si ya dominas tu objetivo de kit y constantemente necesitas:

más separación,

mejor rendimiento con poca luz,

aperturas mayores,

o un tipo de retrato específico,

entonces una óptica luminosa puede tener sentido.

Nuestro artículo futuro Objetivo de 50 mm: qué puedes fotografiar y cuándo vale la pena tener uno profundizará en esa decisión.

Bokeh no significa necesariamente círculos perfectos

En internet es común asociar bokeh con círculos luminosos perfectamente suaves.

Pero el aspecto depende del objetivo, apertura, posición de las luces y diseño óptico.

Los puntos fuera de foco pueden aparecer:

redondos,

poligonales,

ovalados cerca de los bordes,

con bordes más marcados,

o con texturas internas.

Algunas personas prefieren un bokeh extremadamente suave.

Otras disfrutan ópticas con características particulares.

No existe una única estética correcta.

La forma de la apertura puede influir

Dentro del objetivo existe un diafragma formado por varias láminas.

Su diseño puede afectar la apariencia de ciertos puntos de luz desenfocados, especialmente cuando cierras la apertura.

Un diafragma que mantiene una abertura más redondeada puede producir reflejos fuera de foco con una forma también más redondeada.

Pero no conviertas el número de láminas en el único criterio para comprar un objetivo.

El carácter del desenfoque depende del diseño óptico completo.

Fondos desenfocados en retratos

Para retratos, empieza por el rostro.

No por el bokeh.

Elige primero:

expresión,

luz,

posición,

ángulo,

enfoque.

Después trabaja el fondo.

Una fotografía con un bokeh espectacular y ojos desenfocados difícilmente será mejor que un retrato sencillo pero técnicamente sólido.

Si estás usando una profundidad de campo muy pequeña, el enfoque se vuelve crítico.

Por eso el próximo contenido Cómo enfocar correctamente: guía práctica para fotografías más nítidas será especialmente importante para este tipo de fotografía.

¿Dónde debes enfocar en un retrato?

Cuando el rostro está relativamente frontal y la profundidad de campo es pequeña, los ojos suelen ser la zona prioritaria.

Muchas cámaras modernas incluyen detección de ojos.

Puede ser muy útil.

Pero comprueba el resultado.

Si el sujeto está girado y un ojo queda considerablemente más lejos que el otro, una apertura extremadamente grande puede dejar solamente uno completamente nítido.

Cerrar ligeramente el diafragma puede darte mayor margen.

Fondo desenfocado con varias personas

Aquí necesitas más cuidado.

Imagina dos personas.

Una está medio metro detrás de la otra.

Si fotografías a f/1.4 muy cerca, quizá solo una quede nítida.

Para un retrato de pareja o grupo, puede ser mejor cerrar la apertura.

También puedes intentar colocar las caras aproximadamente en un plano similar.

La prioridad debe ser mantener nítidas a las personas importantes.

No maximizar el desenfoque.

Bokeh y fotografía nocturna

La noche ofrece muchas oportunidades.

Luces de calles,

faros,

escaparates,

decoraciones,

señales,

reflejos.

Al quedar fuera de foco, estos elementos pueden producir un fondo lleno de puntos luminosos.

Busca una calle con luces a diferentes distancias.

Coloca al sujeto lejos de ellas.

Acércate o utiliza una focal adecuada.

Después experimenta con la apertura.

La separación física sigue siendo fundamental.

Bokeh con luz natural durante el día

No necesitas esperar hasta la noche.

Busca vegetación con luz filtrándose entre las hojas.

Los pequeños reflejos pueden convertirse en puntos luminosos cuando quedan suficientemente fuera de foco.

También puedes utilizar:

agua reflejando el sol,

superficies metálicas,

ventanas lejanas,

gotas iluminadas.

La clave es observar el fondo antes de fotografiar.

La luz sobre el sujeto sigue siendo más importante

Un fondo bonito no compensa una iluminación poco favorecedora.

Si la persona tiene sombras desagradables en el rostro, resuelve primero la luz.

Puedes moverla hacia una zona de sombra abierta.

Cambiar la orientación.

Aprovechar una ventana.

Esperar unos minutos.

Después trabaja el fondo.

En Luz natural en fotografía: cómo aprovechar ventanas, sombras y atardeceres profundizaremos en este proceso.

Fondos desenfocados con poca luz

Abrir el diafragma tiene otra consecuencia: permite utilizar más luz para una velocidad e ISO determinados.

Esto puede ser útil por la noche o en interiores.

Pero recuerda el Triángulo de exposición: cómo equilibrar ISO, apertura y velocidad.

Si abres el diafragma, no solamente modificas la profundidad de campo.

También cambias la exposición.

Quizá necesites ajustar velocidad o ISO para mantener el resultado deseado.

El error de bajar demasiado la velocidad

Quieres fotografiar a f/5.6.

Hay poca luz.

La cámara selecciona una velocidad muy lenta.

El fondo está bonito, pero el rostro aparece movido.

Aquí el problema ya no es el bokeh.

Es movimiento.

Nuestro artículo Velocidad de obturación: cómo congelar o mostrar el movimiento explica cómo evitar ese problema.

Para retratos, vigila siempre que la velocidad sea suficiente para el movimiento real de la persona y de la cámara.

El error de subir demasiado el ISO sin necesidad

La situación contraria también ocurre.

Quieres utilizar una velocidad muy rápida y un diafragma determinado.

Subes el ISO más de lo necesario.

Eso puede aumentar el ruido.

No existe un ISO universal para retratos.

Utiliza el valor que necesites para mantener la combinación de apertura y velocidad apropiada.

En ISO en fotografía: qué es y cómo elegir el valor correcto tienes una explicación completa.

El tamaño del sensor también influye

El tamaño del sensor puede influir en la profundidad de campo obtenida cuando comparamos sistemas buscando encuadres equivalentes y condiciones equivalentes.

Por eso una cámara con sensor grande puede facilitar determinadas apariencias de profundidad de campo reducida.

Pero este tema suele simplificarse demasiado.

Para quien empieza, hay algo mucho más útil:

trabaja primero con las distancias.

Mover al sujeto y elegir mejor el fondo puede mejorar muchísimo una fotografía independientemente del sensor.

¿Se puede conseguir fondo desenfocado con un celular?

Sí, aunque existen dos caminos diferentes.

Uno es óptico.

Cuando fotografías un objeto muy cercano y el fondo está suficientemente lejos, incluso un teléfono puede mostrar desenfoque natural.

El otro es computacional.

Los modos retrato utilizan algoritmos para detectar al sujeto y simular una profundidad de campo menor.

Los resultados han mejorado mucho, pero pueden aparecer errores alrededor de cabello, gafas, dedos y objetos transparentes.

Bokeh real y desenfoque computacional

No es necesario entrar en una batalla sobre cuál es “verdadero”.

Son herramientas diferentes.

El desenfoque óptico surge de las características físicas del sistema y las distancias.

El computacional intenta reproducir visualmente ese resultado mediante procesamiento.

Lo importante es evaluar la fotografía.

Si el recorte alrededor del sujeto parece artificial, reduce la intensidad del efecto cuando tu teléfono lo permita.

Un desenfoque más discreto suele ser más creíble que uno exagerado.

No necesitas borrar completamente el contexto

Existe otra tendencia: intentar convertir todo el fondo en una masa irreconocible.

Pero el contexto puede contar una historia.

Un retrato de una persona trabajando puede beneficiarse de mostrar parcialmente su entorno.

Un músico puede necesitar instrumentos reconocibles detrás.

Un cocinero puede funcionar mejor dentro de una cocina.

En estos casos, un desenfoque moderado separa al sujeto sin eliminar la información.

El nivel correcto depende de la historia.

Cómo elegir un fondo antes de colocar al sujeto

En lugar de empezar buscando a la persona, prueba este método:

mira primero el fondo.

Encuentra una zona interesante.

Comprueba la dirección de la luz.

Busca una posición donde el fondo esté suficientemente lejos.

Después coloca al sujeto.

Este pequeño cambio en el orden de trabajo puede mejorar mucho los retratos.

La composición sigue importando

Un fondo suave no garantiza una buena composición.

Puedes aplicar lo aprendido en Regla de los tercios: cómo usarla sin hacer todas tus fotos iguales para decidir dónde colocar al sujeto y cómo distribuir el espacio.

También revisa los bordes.

Una mancha luminosa cortada por la mitad puede llamar demasiado la atención.

Un círculo de bokeh justo sobre un ojo puede distraer.

El desenfoque también necesita composición.

Un ejercicio con tu objetivo de kit

Este ejercicio te ayudará a entender más que cualquier tabla.

Busca una persona u objeto y un fondo que tenga detalles.

Primero coloca el sujeto a medio metro del fondo.

Haz una fotografía.

Después sepáralo varios metros y repite.

Luego cambia de una focal corta a una más larga y ajusta tu posición para obtener un encuadre parecido.

Finalmente, prueba dos aperturas diferentes.

Compara las imágenes en una pantalla grande.

Pregúntate:

¿qué cambio produjo la mayor diferencia?

La respuesta puede sorprenderte.

Un segundo ejercicio con luces

Busca pequeñas luces por la noche o reflejos luminosos durante el día.

Coloca un objeto varios metros delante de ellas.

Enfoca el objeto.

Haz fotografías modificando solamente la apertura.

Después modifica la distancia entre el objeto y las luces.

Compara nuevamente.

Vas a descubrir que la distancia puede transformar radicalmente el aspecto del bokeh.

Errores frecuentes al buscar fondos desenfocados

Uno de los más comunes es pensar que necesitas comprar equipo antes de aprender a utilizar las distancias.

Otro es abrir siempre el diafragma al máximo.

También es frecuente pegar al sujeto contra el fondo, ignorar las distracciones, utilizar una velocidad demasiado lenta o enfocar incorrectamente.

Y quizá el error más importante:

hacer que el desenfoque sea más importante que la fotografía.

El bokeh debe apoyar al sujeto.

No competir con él.

Cómo conseguir fondos desenfocados sin comprar nada

Antes de pensar en otro objetivo, prueba este procedimiento:

elige un fondo lejano,

separa al sujeto,

acércate lo necesario,

utiliza una focal más larga disponible,

abre el diafragma dentro de un rango que mantenga al sujeto nítido,

enfoca con precisión,

revisa las distracciones.

Puede que tu equipo actual tenga mucho más potencial del que imaginabas.

Cuándo sí puede tener sentido comprar otro objetivo

Después de practicar, quizá descubras una limitación real.

Puede que tu objetivo no permita la apertura que necesitas en interiores.

Tal vez quieras una focal específica para retratos.

Quizá necesites más separación entre sujeto y fondo trabajando en espacios determinados.

En ese momento, comprar otro objetivo deja de ser una respuesta emocional y se convierte en una decisión basada en experiencia.

Ese es el mejor momento para ampliar el equipo.

Un bokeh atractivo empieza antes de disparar

Cuando miras una buena fotografía con fondo suave, es fácil atribuir todo al objetivo.

Pero detrás del resultado suelen existir varias decisiones.

Dónde está el fotógrafo.

Dónde está el sujeto.

Qué tan lejos está el fondo.

Qué elementos hay detrás.

Cómo llega la luz.

Qué focal se utilizó.

Qué apertura mantiene suficientemente nítido al sujeto.

El objetivo participa.

Pero no trabaja solo.

Cuando aprendes a controlar esas relaciones, conseguir fondos desenfocados deja de depender de una configuración mágica.

Empiezas a construir el resultado antes de presionar el disparador.

Preguntas Frecuentes

¿Cómo conseguir fondos desenfocados en fotografía?

Puedes conseguir fondos desenfocados combinando una apertura relativamente amplia, menor distancia entre cámara y sujeto, mayor separación entre sujeto y fondo y una distancia focal adecuada.

¿Qué apertura usar para desenfocar el fondo?

No existe una única apertura. Valores como f/1.8, f/2.8 o f/4 pueden ayudar, pero la distancia entre sujeto y fondo también influye considerablemente.

¿Qué diferencia existe entre desenfoque y bokeh?

El desenfoque describe las zonas fuera de foco. Bokeh se utiliza para hablar de la apariencia estética de esas áreas desenfocadas.

¿Necesito un objetivo f/1.8 para conseguir bokeh?

No. Un objetivo luminoso facilita determinadas situaciones, pero puedes conseguir un fondo atractivo con aperturas menores aprovechando correctamente las distancias y la focal.

¿Puedo conseguir fondos desenfocados con el objetivo de kit?

Sí. Prueba el extremo más largo del zoom, separa al sujeto del fondo, utiliza la apertura disponible y ajusta tu distancia para conseguir el encuadre.

¿Por qué mi fondo no se desenfoca aunque use una apertura grande?

El sujeto puede estar demasiado cerca del fondo o demasiado lejos de la cámara. La focal, las distancias y el encuadre también afectan la profundidad de campo.

¿El bokeh depende únicamente del objetivo?

No. El diseño óptico influye en su apariencia, pero el fondo, las distancias, la apertura, la focal y la iluminación también tienen un papel importante.

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